La traición de la izquierda a las radios comunitarias del país
Lo que hubo a lo largo de este gobierno fue una traición a una historia de luchas y de planteamientos de grandes pensadores latinoamericanos.
Por Carlos Acero Rincon - Febrero de 2026
La crisis de Vientos Stereo, una emisora comunitaria de Bogotá, y de otras estaciones de radio de las mismas características en la capital y en el resto del país, que las tienen al borde de un cierre inminente es el coletazo del abandono al cual fue sometido la radiodifusión sonora comunitaria y de las promesas incumplidas del “gobierno del cambio”, donde se incluyen anuncios de pauta equitativa realizados por el mismo presidente Gustavo Petro. Pero lo más paradójico de todo este panorama es que la radio comercial, con todo el poder que tienen, también abordó el barco de la crisis con el cierre de las emisoras de Antena 2 y las recientes fusiones de RCN Básica con la FM y la W con Caracol Radio. Aquí algunos aspectos para la reflexión.
1.- El cierre y fusión de grandes cadenas de radio se debe a un problema económico, es decir están generando perdidas o no alcanzan la meta anual impuesta por los dueños, que para el caso de Caracol Radio era de un millón de euros anuales para el grupo Prisa. Esta situación se ve reflejada en la perdida de participación de la radio en la pauta publicitaria en Colombia. Según un estudio de la Comisión de Regulación de Comunicaciones CRC la participación de la pauta publicitaria en radio bajo del 20 por ciento en el 2008 al 11 por ciento en el 2024, lo que es una evidencia que el poder que tenía este medio hace algunas décadas se ha debilitado enormemente, mientras que la pauta en medios digitales paso del 2 por ciento al 58 por ciento en ese mismo periodo.
2.- En Colombia ya 41 millones de colombianos acceden a internet diariamente, esto es el 77,3 por ciento de la población. Los celulares o dispositivos móviles son la forma en que la personas utilizan internet con un 96.6 por ciento. De estos aparatos, la mayoría son smartphones. En el año 2025 los colombianos pasan un promedio de 8 horas y 44 minutos en línea cada día, lo que refleja la profunda integración de los medios digitales con la cotidianidad de los colombianos. ¿Qué significa esto? que los aparatos convencionales como el radio transistor y el televisor convencional ya no son de uso masivo para acceder a los medios de comunicación y que por el contrario están condenados a desaparecer, ya que a cambio han sido reemplazados por el smartphone con un 54 por ciento del total de tiempo de uso de internet (4 horas y 47 minutos) y el resto del tiempo se usan los computadores de escritorio (3 horas 57 minutos). Datos de la plataforma Data Reportal.
3.- En el escalón lo más débiles son los primeros en sufrir las consecuencias, y por eso vemos el cierre de emisoras comunitarias en los últimos años. Si la pauta se ha reducido para los grandes medios corporativos también se reducido o ha desaparecido para los medios comunitarios. A esta situación se suma los altos costos de operación de las emisoras comunitarias, así como las obligaciones legales ante el Min Tic, los cobros de Sayco y Acinpro y los compromisos tributarios las hacen cada vez inviables.
4.- ¿Qué futuro le espera a la radio comunitaria?, ¿Continuar con el mismo modelo de hace algunas décadas que las está llevando a la senda de la desaparición total o paulatina o integrarse a los medios digitales para agarrar algo de la participación tanto en audiencia como en la torta publicitaria? La discusión ya está planteada.
5.- Desde hace algún tiempo se habla de la voluntad del presidente de la república, Gustavo Petro, de otorgar el 33 por ciento de la publicidad oficial a los medios alternativos, lo cual se traduciría en la democratización de la pauta, de la cual se ha hablado por mucho tiempo, y la sostenibilidad económica de este sector que representa las voces de una parte muy importante de la sociedad civil en Colombia. Sin embargo, una cosa es lo que dice el presidente y otra es lo que hacen sus ministros y en general la estructura del Estado, que sigue siendo la misma a pesar de existir un gobierno de izquierda.
En ese orden de ideas, una pieza clave en este andamiaje son los jefes de prensa o jefe de las oficinas asesoras de comunicaciones de las entidades de gobierno, quienes son los funcionarios encargados de viabilizar los planes de publicidad destinados a los medios alternativos. En la práctica la mayoría ni siquiera elabora los mencionados planes de medios, y tampoco otorgan la pauta que les corresponde a los medios alternativos. La razón: el 99 por ciento de estos funcionarios provienen de los grandes medios como Caracol, RCN o Blu Radio, caso concreto es el de la Jefe de Comunicaciones del Dapre, que proviene de RCN, pero hay otros ejemplos similares en los ministerios, ¿qué se puede esperar de un funcionario que proviene de los grandes medios?
6.- Siempre estuvimos convencidos que por ser medios para la participación ciudadana, servicio a la comunidad y de opinión ciudadana donde se expresaron voces que siempre estuvieron invisibilizadas, tendríamos algún tipo de reconocimiento en la sociedad o por lo menos dentro de los mismos medios. Sin embargo, eso no fue así, lejos de encontrar ese reconocimiento, dicha labor se convirtió en un estigma, ya que las instituciones, empresa privada y agencias de publicidad no les interesa que un medio le apunte a la cualificación de las audiencias, aquí lo que importa es el raiting, asunto que por supuesto no está dentro del enfoque y el modelo que enmarca particularmente a las emisoras comunitarias.
7. - Que los medios comunitarios tienen garantizada la sostenibilidad y los recursos por ser proyectos sociales, nada más falso. A nadie le interesa que un medio cumpla una labor social, ni siquiera un gobierno de izquierda, obviamente menos un gobierno de derecha. A la estructura del Estado y sus gobernantes lo que les importa es que los medios en general ayuden a poner votos para sus campañas electorales o por lo menos generen opinión pública favorable o desfavorable a sus intereses, ejemplo de ellos son los llamados influencer, circunstancia que desdibuja el verdadero papel de los medios de comunicación como orientadores de lo que pasa en la sociedad.
8.- Nos comimos el cuento que lo fundamental era el trabajo social y que eso era suficiente para salvarnos. Con el correr de los años descubrimos que ese enfoque no nos sirvió de nada, porque lo principal es producir rentabilidad económica. No caímos en cuenta que así sea un gobierno de derecha o de izquierda seguimos en un mundo capitalista donde el objetivo principal es la ganancia, si no hay ganancia no sirve.
9.- No habla bien de la sociedad colombiana donde en el balance le va mal a los medios comunitarios y alternativos que históricamente han buscado una democratización de la información y de la propiedad de los medios y por el contrario le vaya muy bien a los periodistas y los medios que realizan las mismas practicas mercenarias de antaño, pero que al parecer en nuestras sociedades da mejores resultados.
10.- En lo político le apostamos a los movimientos alternativos y de izquierda, que en realidad en un gobierno progresista como el de Gustavo Petro, resultaron con la mismas practicas clientelistas, burocráticas y de corrupción que le criticaban a los partidos tradicionales. Ese fenómeno que creíamos se iba extirpar con el primer gobierno de izquierda en Colombia tuvo una mutación en los mismos congresistas, concejales y ediles del partido de gobierno, situación que contribuyó al deterioro de los medios comunitarios.
11.- En este proceso de socializar la crisis de la emisora Vientos Stereo se tuvo que desmitificar el concepto que estaba en el imaginario de la gente y era que se daba por descontado que el gobierno del presidente Gustavo Petro apoyaba los medios comunitarios, ya que además públicamente y en varios discursos había recalcado la puesta en marcha de una política encaminada a destinar la pauta publicitaria a este sector; en ese sentido se tuvo que aclarar que la intención del presidente nunca se hizo efectiva en razón a que los ministros y el gobierno en general no tomo en serio esta orden del mandatario.
12.- Siendo la comunicación alternativa o popular una bandera de muchos grupos de izquierda por décadas, desde el conocido concepto de comunicación para el desarrollo y del famoso informe MacBride, pasando por teóricos latinoamericanos como Mario Kaplum, José Ignacio López Vigil, Alfonso Gumucio Dragon, Rosa María Alfaro, Daniel Prieto Castillo, Luis Ramiro Beltran, Armand Matelard o Jesús Martin Barbero, entre otros, de los cuales nos alimentamos con sus teorías sobre una comunicación más democrática y participativa, al cual se sumaron en sus discursos los grupos políticos alternativos y de izquierda durante más de medio siglo. Acogiéndonos a esa historia y a la existencia de la red más grande de emisoras del país (más de 700 estaciones), se esperaba con el primer gobierno de izquierda de la historia de Colombia el impulso más importante para este sector en sus más de treinta años de existencia legal. Sin embargo, no fue así, por el contrario, a unos meses de terminar el gobierno del cambio, podríamos afirmar que lo que hubo a lo largo de este gobierno fue una traición a una historia de luchas y de planteamientos de grandes pensadores latinoamericanos de la comunicación alternativa para hacer más democrática y participativa la comunicación en Colombia.
13.- A manera de mea culpa la pregunta es: ¿por qué se tiene tan poca injerencia dentro del gobierno? Una hipótesis podría estar en el poco impacto de las radios comunitarias en la opinión pública a juzgar por algunos observadores y la poca incidencia en las audiencias, teniendo en cuenta que la única manera de medir dicha audiencia está en manos del estudio Ecar, que es un instrumento de medición creado para las audiencias comerciales desarrollado por el Centro Nacional de Consultoría, en el cual la medición de los medios alternativos quedan en total desventaja. De todas maneras lo que los jefes de comunicaciones consideran baja incidencia, se traduce en el poco interés en adjudicar la pauta bajo el argumento (que se dice en voz baja por supuesto) de que invertir en medios comunitarios es un detrimento patrimonial para el Estado y que lo mejor es seguir otorgando publicidad a los mismos grandes medios de comunicación, que además de ser oposición siguen desdibujado con mentiras y falacias a la opinión pública que los ve o los escucha. Y son a estos mismos medios a los que se les sigue entregando el grueso de la pauta publicitaria, ejemplo de ello es la publicidad direccionada a Caracol Radio y Blu Radio para la difusión del Fondo Nacional del Ahorro, con señal horaria incluida, valdría la pena saber cuántos millones adjudicó esta entidad a la cadena de los españoles y a la cadena que dirige Nestor Morales, las cuales le hacen una oposición diaria al gobierno del cambio.








